representa un esfuerzo colectivo fundamental para la comunidad local. Este tipo de iniciativas demuestra cómo la colaboración entre el sector privado y las instituciones educativas puede generar un impacto social y de bienestar animal directo.
Cada kilo de croquetas donado garantiza que los perritos comunitarios del Tec, que no tienen un hogar fijo, cuenten con una alimentación digna y constante.
¡Gracias Volkswagen San Andres !













